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Starcraft
La larga espera ha merecido la pena.
Por fin ha llegado el juego que promete desbancar a WarCraft. Y, cómo
no, es de Blizzard, compañía creadora de esta gran saga
estratégica.
La
verdad es que la primera impresión que recibimos en la feria E3
del 97 es que StarCraft era una copia exacta de WarCraft. Y así
es, pero si tenemos en cuenta el cambio de escenario y lo trabajado
que está su desarrollo, se puede perdonar. Así, ahora no
hay sólo dos razas, sino tres: Terran (humanos), Zerg y
Protoss, cada una con sus propias características y tecnologías. Los
Terran se encuentran centrados en las factorías, la infantería
y los robots controlados; además, poseen un inicio de tecnología
en lo que se refiere a los cazas y a las naves nodriza.Los Zergs son
unidades alienígenas biológicas capaces de transformar
sus propios cuerpos en edificios y unidades de ataque a partir de las
larvas desarrolladas en el criadero principal. Por último,
los Protoss son extraterrestres muy avanzados tecnológicamente,
compuestos en su mayor parte por robots de todo tipo, que basan su
fuerza en redes neuronales de energía.
Para
acometer el juego deberemos seleccionar la raza con la que queremos
enfrentarnos (es decir, tres campañas diferentes). El propio
juego nos aconseja empezar por los Terran, pasar a los Zerg y acabar
con Los Protoss. Cada campaña cuenta con diez diferentes fases
y unas cuantas escenas cinemáticas entre medias.Como puedes
comprobar, los chicos de Blizzard han realizado un trabajo
excepcional. Aparte de la inteligencia y el desarrollo de las tres
diferentes razas, técnicamente el juego es muy bueno. Los
personajes, cuando son controlados por el ordenador, no sólo
son bastante inteligentes, sino que tienen bastante "mala uva",
taponándote los recursos en los peores sitios y fastidiándote
en todo momento. También hay que señalar que a veces
encontraremos algunos fallos en su radio de acción (pasas muy
cerca de ellos y ni se enteran) o en el manejo de recursos (esperas a
que se les acabe la "pasta, y a por ellos...), pero son fallos ínfimos
que no afectan a la diversión que aporta este gran juego. De
todos modos, como ocurrió con Warcraft o Diablo, lo divertido
será el modo multiusuario. Jugar en el mejorado Battle.Net
contra gente de todo el mundo es la bomba. La velocidad es decente
(hicimos pruebas con un módem 28.800 a través de
centralita analógica desde Madrid) aunque haya bastantes
unidades en pantalla. Aun así, mientras no mejore la conexión
desde España, olvida las partidas de ocho jugadores. Por otra
parte, si te aburres de los niveles que parecen en el CD o de las
partidas a través de Battle.Net, podrás construirte tus
fases con el editor, bastante mejorado respecto al de Warcraft 2.
Gráficamente
el programa es mejor y, paradójicamente, peor que Warcraft
(aunque las comparaciones siempre sean odiosas). Esto se debe a que el
programa está más detallado pero las unidades son más
pequeñas y desproporcionadas. Una nave nodriza ocupa muy poca
pantalla, sobre todo si tenemos en cuenta que se supone que es una
gigantesca nave interestelar. Esto, en sí, no afecta al
desarrollo del juego, pero si tienes el monitor muy oscuro no podrás
ver ciertos detalles. Un punto importante que destaca es el look
futurista que le han dado sus diseñadores gráficos a los
menús de opciones y a los marcadores de cada fase (estos últimos
son diferentes para cada raza); todos ellos están muy bien
realizados. Otro tema es el de las animaciones cinemáticas. Si
has visto la película de Paul Verhoeven Starship Troopers, un
montón de detalles te la recordarán. No te preocupes,
StarCraft no es una copia, ya que muchas cosas ya estaban ultimadas
antes de que saliera la película en todo el mundo. Esto,
por supuesto se refiere a los Terran, porque los vídeos de las
razas extraterrestres son aún mejores: verás
transformaciones y extraños mensajes alienígenas. No nos
extraña que el CD-ROM contenga más de seiscientos megas.
Por ser buenas, lo son hasta la animaciones de la preview del próximo
Warcraft Adventures y de Diablo II, a las que se puede acceder desde
el lanzador del CD. El sonido también es espectacular, en
especial las melodías y los sonidos de los alien. Se trata
de un producto de calidad, que no cuenta con muchas sorpresas pero
resulta especialmente divertido. Por cierto, hemos comentado la versión
inglesa del producto, pero en su momento estará disponible la
española del mismo, con todas las voces y los textos doblados.
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