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PROST GRAND PRIX
El gran piloto francés Alain
Prost, que fue tres veces campeón de la categoría reina,
la temida Fórmula 1, cuenta ahora con su propia escudería.
Este programa está basado en ella. Últimamente está
de moda la Fórmula 1, sobre todo desde que la FOCA (la Federación
Internacional de Fórmula 1) se dedica a repartir licencias a
diestro y siniestro (especialmente si están bien pagadas). Así,
últimamente hemos tenido dos excelentes ejemplos con F-1 Racing
Simulation de Ubi Soft y la segunda entrega del juego de Psygnosis,
Formula 1 '97. Ahora le toca el turno a un programa que ha visto la
luz gracias a la colaboración entre Infogrames y Canal+
Multimedia, y que se basa en la figura del gran piloto francés
Alain Prost, más concretamente en su escudería. Este título
cuenta con las opciones habituales dentro del género: carrera única,
campeonato, entrenamiento... Su problema principal es que se trata de
un programa para MS-DOS, lo cual conlleva (aunque se haya implementado
para 3Dfx) que opciones que se pueden aprovechar con Windows, como
DirectDraw, no pueden verse con otras tarjetas aceleradoras 3D. Así,
los gráficos son correctos, con los circuitos perfectamente
diseñados (sobre todo el de Mónaco), pero quedan
bastante "sosetes" por el sistema gráfico empleado.
Con 3Dfx los efectos de niebla y lluvia están bastante más
conseguidos, pero tampoco se alcanza una calidad superlativa, sobre
todo cuando te acercas demasiado a un objeto y aparece un tamaño
de texel un poco grande. Lo mejor, sin duda, son las diferentes cámaras
empleadas. Sin embargo, el juego es demasiado brusco en ocasiones,
sobre todo en ciertas curvas que no cuentan con arena en el lateral; a
menos que pegues un frenazo excesivamente brusco para lo deseado en
esta clase de juegos, seguro que perderás el control. Los menús
del juego están bien diseñados y permiten llegar fácilmente
a las diferentes opciones. El sonido FX no está mal cuidado,
pero las melodías no son nada del otro mundo y resultan
excesivamente repetitivas. En resumen, se trata de un producto que
quizás llega demasiado tarde, si tenemos en cuenta la tecnología
alcanzada en el mundo de los videojuegos. |