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SENTINEL RETURNS
Si llevas muchos años al pie
del cañón lúdico, seguro que el nombre The
Sentinel te traerá muy buenos recuerdos. Pues bien, aquí
te llega la nueva versión que tanto esperabas...
Hace algunos años un juego
rompió con los esquemas de los videojuegos para los PCs de
entonces, como Sinclair Spectrum y Commodore 64. Se trataba de The
Sentinel, un original título con gráficos 3D que fue
ampliamente aclamado por la crítica. Y como los clásicos
no se olvidan, los chicos de Hookstone han decidido hacer una nueva
versión que aprovecha las características técnicas
de los ordenadores y consolas actuales. Aunque resulta sorprendente
que Geoff Crammond, el creador del original, no haya participado en el
proyecto.

Se trata de un peculiar programa de
estrategia en el que la rapidez mental y los reflejos juegan un papel
bastante importante. El jugador se encuentra totalmente inmerso en un
extraño mundo del que tiene que escapar. Existe un personaje,
el Centinela, que vigila todo desde su pedestal, situado en el punto más
alto del terreno del que hay que huir. El Centinela gira sobre sí
mismo y absorbe la energía de cualquier intruso que encuentre.
La misión del jugador es llegar a un punto todavía más
alto para poder absorber al Centinela, con lo que ganará su
libertad.
Para ello puede crear piedras,
situar sobre ellas un robot y teletransportarse al mismo. Pero la
creación de estos elementos requiere energía que puede
obtener de los objetos y personajes que estén en el entorno. El
único requisito para absorber la energía de un objeto es
ver la superficie sobre la que está situado. Cuando el jugador
pierde toda su energía, lógicamente muere. Este
programa, que parece un poco complicado, no lo es en absoluto. En
seguida se le coge el truco y los niveles se juegan a gran velocidad.
Sentinel Returns dispone de "tan sólo" 650 niveles si
lo comparamos con el original, que tenía cerca de 10.000. En
cualquier caso el juego da para muchas horas de diversión. Además,
la nueva versión incorpora la posibilidad de juego en red. Los
creadores han intentado crear una atmósfera claustrofóbica
y excitante. Los niveles son pequeños, pero la música
(creada por John Carpenter) es inquietante y los gráficos son
bastante psicodélicos. El aspecto del terreno es demasiado
cuadrado, pero éste es un detalle que se puede perdonar debido
a la propia naturaleza del juego. Los modelos tridimensionales son
sencillos pero encajan perfectamente en la estética del juego.
En cuanto a las texturas, basta con decir que presentan unos gráficos
adecuados. Al menos los creadores del juego han tenido el detalle de añadir
texturas animadas.
En definitiva, un juego original,
aunque sea un remake, bien realizado y que resulta entretenido. Ideal
no sólo para nostálgicos, sino también para
jugadores que buscan algo diferente.
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