MECH COMMANDER
Si ya has tenido la suerte de
pilotar un Mech, Microprose te ofrece ahora la atractiva oportunidad
de dirigir a todo un grupo de los mismos. Si lo dejes pasar... te
arrepentirás.
Ahora que los derechos de la saga
Mechwarrior han pasado a manos de Microprose, ya se comienzan a ver
los primeros cambios. El juego que os presentamos en esta ocasión
también está dedicado a los Mechs, esos poderosos robots
de combate pilotados por seres humanos. Sin embargo, Mech Commander
enfoca el tema desde otro punto de vista. Ahora puedes convertirte en
comandante de un grupo formado por varias de estas potentes máquinas.
Así, Mech Commander es un interesante juego de estrategia en
tiempo real que posee todos los ingredientes característicos
del género. Como suele ser habitual, el cometido del jugador
consiste en resolver felizmente una serie de misiones de creciente
dificultad. Antes de comenzar cada una de ellas nos indican los
objetivos y nos muestran un mapa genérico del terreno para que
nos hagamos una composición de lugar.
Una vez que conocemos los detalles
pertinentes, podemos ir a la bahía de los Mechs o realizar
algunas compras. Lo primero nos permite cambiar la configuración
de nuestros robots y realizar reparaciones. Lo segundo está
destinado a mejorar nuestros recursos. Nos permite contratar nuevos
pilotos y adquirir nuevos robots, componentes y vehículos. Los
pilotos se caracterizan por una serie de habilidades como el disparo,
la forma de pilotar y la destreza en el salto y el uso de sensores.
Todas las habilidades tienen un valor asociado que se representa
mediante una barra de color verde. Cuanto mayor es la barra, más
desarrollada está la habilidad. Los pilotos también se
caracterizan por su rango, que indica su nivel de experiencia, así
como por su precio.
En cuanto a la compra de material,
dispones de un amplio abanico de posibilidades. Puedes elegir entre
diez robots y cinco vehículos diferentes. Cada robot tiene una
función determinada. Los hay ligeros y pesados, rápidos
y lentos. Algunos de ellos están pensados para la exploración
del terreno y la realización de pequeños escarceos.
Otros están diseñados específicamente para tareas
de asalto.
Además, dentro de cada tipo
existen tres variantes. La más habitual y, normalmente, más
barata, es la que tiene estructura reforzada. La siguiente tiene la
estructura estándar, pero dispone de más armamento. La última
no presenta ni lo uno ni lo otro, pero incluye un motor de propulsión
para la realización de saltos que le permitirán evitar
obstáculos del terreno. Asimismo, podemos comprar cualquiera de
los más de 20 elementos que permitirán mejorar las
capacidades de nuestros Mechs. Hay diversos tipos de accesorios y
armas, entre las que figuran misiles, cañones, lanzallamas y láseres.
Por último, debemos elegir el
equipo que llevará a cabo la misión. Un buen detalle
incorporado al juego es la posibilidad de organizar el equipo en pequeños
grupos. De este modo se consigue un manejo muchísimo mejor de
las unidades en el terreno de juego. Además, proporciona una
manera muy sencilla de estructurar las distintas misiones. Por
ejemplo, es posible asignar a un grupo determinado la defensa de una
construcción y a otro la destrucción de un objetivo
enemigo.
El juego en sí es bastante fácil
de controlar. No aparecen las típicas y complejas opciones de
construcción de unidades, como en otros títulos
similares. En este caso el jugador sólo debe concentrarse en
dar las órdenes adecuadas a sus unidades y en conseguir los
objetivos de la misión. Sólo hay que tener en cuenta dos
aspectos importantes.
En primer lugar, es fundamental
conservar la integridad de los robots de misión en misión.
Si uno de ellos resulta seriamente dañado, entonces conviene
apartarlo de la acción para no perderlo definitivamente. Al
finalizar con éxito una misión se nos recompensa con
dinero, por lo que es el momento idóneo para realizar
reparaciones y hacer nuevas compras. En segundo lugar, hay que saber
sacar provecho del terreno. Los robots situados en una zona elevada
tienen un mayor rango de visión y pueden defender mejor su
posición.
En el apartado de los gráficos,
Mech Commander presenta una calidad muy elevada. A diferencia de sus
predecesores, no hay gráficos vectoriales con texturas. Todo lo
que se puede ver en la pantalla son mapas de bits, eso sí, muy
bien realizados. El juego incluye dos niveles de detalle. El nivel por
defecto muestra una buena porción del terreno, pero no permite
apreciar los detalles de los vehículos y de las construcciones
sobre el terreno. El otro nivel muestra una imagen más cercana
y, por tanto, más detallada, pero se reduce el campo de visión.
Si no se ha realizado la instalación
completa, el cambio de un modo al otro implica una breve y molesta
parada por los accesos al CD-ROM. La única forma de evitarlo
pasa por instalar 224 megas adicionales. En cualquier caso, el terreno
está bien construido y presenta un aspecto muy convincente. Por
otra parte, las unidades y los edificios están correctamente
realizados.
Las animaciones son de calidad y no
se les puede poner ninguna objeción. Sin embargo, los pocos vídeos
incluidos en el programa no son como para tirar cohetes. El más
destacado de todos ellos es el de introducción, que muestra una
curiosa escena de combate urbano. El sonido, por su parte, no está
nada mal. La música que han introducido consigue crear una atmósfera
intrigante y los efectos de sonido cumplen perfectamente con su
cometido. Sin embargo, las voces de los pilotos que manejan los
monstruos de metal no son todo lo buenas que cabría esperar
debido al exagerado efecto de distorsión que han aplicado a
todas ellas.
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